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El lenguaje del miedo en los niños, ¡conócelo!

SAyDI - El lenguaje del miedo en los niños
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Seguramente recuerdas a qué le tenías miedo cuando eras niño. Quizá, incluso comentabas con algún compañero tus temores. Y te sentías un poco más aliviado al descubrir que aquello que te despertaba por las noches, también lo conocía tu mejor amigo. 

 

Los fantasmas, la oscuridad, las películas de terror, los monstruos, los seres fantásticos, y que algo malo le ocurriera a tu familia; eran tus mayores inquietudes.

Quizá tus padres o algún familiar cercano, te acompañó por las noches para verificar contigo que no había nada debajo de la cama; salvo la ropa sucia que olvidaste colocar en la cesta por la mañana. Tal vez la luz de tu lamparita de noche funcionó los primeros días, y luego ya no. O, simplemente te dijeron que te durmieras y que todo iría bien. Puede ser también, que visitaste la habitación de tus padres durante varias noches, pidiendo asilo para poder dormir.

Los miedos infantiles son naturales y tienen un propósito específico. Dependiendo de cómo diste solución a los tuyos en la infancia, es que tendrás más o menos recursos para resolver la repetición de los mismos miedos en la etapa adulta. 

 

¿Cómo funciona el miedo en los niños?

 

El miedo a la oscuridad puede dar pistas acerca de cómo el niño percibe su primer entorno; que es el familiar. O bien, cómo percibe su segundo entorno; que es el escolar. La información de esta percepción producirá una respuesta biológica genuina, como resistirse a dormir solo o a ir a la escuela; o también llorar anticipadamente a la hora de ir a la cama. Si este simple miedo no es escuchado y dirigido adecuadamente, la señal biológica se mezclará con la respuesta emocional.

El niño demandará excesiva atención, su conducta será en extremo tímida, se alterará ante el mínimo estímulo de sorpresa, dudará en solicitar lo que requiere o necesita. En el ambiente escolar puede presentar conductas de aislamiento, quizá se distraiga en las áreas de español, y en general quiera estar siempre en compañía de alguien. 

En tiempos de pandemia, es apremiante que los padres tengan herramientas de contención emocional, para calmar los temores de los niños. Una verdadera presencia física observa, escucha y acompaña a los hijos desde la serenidad y el afecto, para mirar e incluir la información que todo temor y miedo que se presenta, tiene para dar. Contribuir de manera consciente a la movilización del miedo, y a al desarrollo integral de los hijos es una tarea familiar.  

SAyDI - el miedo es contagioso
SAyDI – el miedo es contagioso

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